Mostrando entradas con la etiqueta CPEB de Cerredo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CPEB de Cerredo. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de enero de 2012

Un recuerdo les queda...

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/september/13.asp
Obligarme a acostarme,
sobre un tronco de madera.

Recibir un disparo,
Y agregar otra hilera.

Tras acabar con todos,
Quemarnos en la hoguera.

Pero a pesar de todo,
Un recuerdo les queda.

Noelia Fernández Méndez  4º E.S.O

Diario

http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/01/non_jews_persecution_gallery.asp

- Al fin llegamos, después de 3 días de viaje sin comer nada… espero que en el campamento me den de cenar, una suculenta cena, como la que solía hacer mamá.. -
~ Miércoles ~ 21:30 pm. ~

- Me han puesto una camisa horrible, debe de ser la moda aquí dentro, todas llevan una … -
~ Miércoles ~ 23:00 pm. ~

- Bueno, parece que ya no nos darán de cenar, debe de ser tarde y la cocinera se habrá ido a casa, esperaré hasta el desayuno. –
~ Miércoles ~ 23:59 pm ~

- Me esperaba algo mejor, solo me han dado un pequeño mendrugo de pan y un insípido café… aún tengo hambre… al menos, esta tarde nos llevan de excursión a una de las chimeneas del albergue, allí deben de hacer el pan que nos dan por las mañanas, por eso sale tanto humo, espero que me dejen comer algo. ¡Me muero de hambre! –

~ Jueves ~ 7:00 am ~


-    Jo, estoy triste, me han cortado el pelo, ya no parezco yo, ahora somos todas iguales, misma ropa, mismo ‘’peinado’’… pero bueno, papá me dijo que solo estaría aquí durante el verano, solo tengo que aguantar un poco. –

~ Jueves ~ 11:00 am ~

-    ¡Nos vamos de excursión! Menos mal, que ganas tenía, me hartaré de pan y le traeré un poco a una de las mujeres de mi barracón, que se ha portado muy bien conmigo, dejándome dormir en su cama. La verdad, no entiendo como en un albergue tan grande hay tan pocas camas. –

~ Jueves ~ 14:00 am ~

-    Bueno, me voy, cuando vuelva de la excursión seguiré escribiendo, seguro que todo sale genial, tengo muchísimas ganas.
Lo que no me gusta es que nos lleven a todas las niñas juntas, tocaremos a menos comida. –

~ Jueves ~ 15:15 am ~ Último Testimonio.

Abel Pérez Pazos 4º ESO

Todo era extraño...

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/may/12.asp

Todo era extraño, estábamos asustados, no sabíamos que hacer, estábamos rodeados de gente extraña que no nos dejaba marcharnos de aquel lugar. Hacia pocas horas que habíamos salido de aquel tren en el que llevábamos varios días viajando, donde no nos daban de comer ni nos dejaban salir hasta llegar aquí a este lugar donde nos han separado de nuestros familiares y amigos. La mayoría de ellos se iban a aquel campo donde había más gente, pero a nosotros no nos llevaron allí. Pensábamos que íbamos a otro campo para trabajar allí. Me fijé que la mayoría de aquellas personas que estaban allí conmigo eran mujeres embarazadas, personas mayores y niños.
Pasadas unas horas nos mandaron montar en unas grandes camionetas, ellos nos decían que íbamos a darnos una ducha antes de ir para con los demás. Nos obligaron a quitarnos la ropa, nos cortaron el pelo y nos metieron a todos en una especie de sótano donde había duchas, pero en realidad no lo eran. Estábamos encerrados en una cámara de gas, íbamos a ser asfixiados y quemados.
Mónica Santos Rodríguez 4º ESO

Nos habían prometido...

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/may/08.asp

Éramos muchas familias a las que nos habían prometido lo mismo, un lugar digno donde vivir y trabajar mejor que en nuestra ciudad y en nuestra casa, un lugar en donde nuestros descendientes iban a crecer sanos y muy bien educados, un lugar en el que la comida era ejemplar, un lugar mucho mejor que el paraíso.
Solo podíamos llevar una pequeña maleta con muy poco equipaje puesto que la vida en ese sitio era ejemplar y no nos hacía falta muchas cosas para la supervivencia y que todo lo que necesitásemos iba a ser aportado por aquellas personas.
Fuimos llevados a unos grandes trenes, mi familia estaba muy contenta ya que el lugar donde habíamos sido enviados era mucho mejor que el paraíso, yo en cambio no estaba tan convenida, me parecía raro que nos llevaran a un sitio tan increíble como el que ellos decían.
Antes de subirnos al tren nos separaron, mi padre y mi hermano mayor y todos los hombres fueron llevados a un vagón diferente, todas las mujeres y los niños pequeños viajaron juntos en otro vagón, me sentía muy sola y alejada de mis seres queridos aunque estuviera con mi madre y mis dos hermanos pequeños, pues echaba de menos a mi padre y a mi hermano y temía no volver a verlos nunca más.
Fue un viaje muy largo. Cuando llegamos a aquel lugar tan maravilloso, una espesa niebla no nos permitió ver nada de lo que había a nuestro alrededor. Aparecieron unos fuertes y altos hombres acompañados de unos grandes perros muy bien entrenados. Si eso era el paraíso el recibimiento no era muy agradable. Nos pusieron a todas las mujeres juntas en un lado del campo y a todos los hombres en el otro, yo estaba viendo a mi hermano y a mi padre a lo lejos pero los hombres no me dejaron acercarme a ellos.
Los hombres se acercaron al grupo de las mujeres y nos alejaron aun más de nuestras familias, nos mandaron desnudarnos y dejar todas nuestras pertenencias en unas grandes cajas, ellos decían que era para que no se perdieran durante el tiempo que durara el baño.
Caminamos detrás de los hombres y de sus perros, pasamos al lado del grupo de los hombres donde pude ver a mi hermano y a mi padre diciéndonos adiós con la mano, noté que todos los hombres lloraban muy desconsolados. Caminamos hasta llegar a unas grandes cabinas, nos hicieron entrar por una gran puerta de acero, cuando todas estábamos dentro sonó un fuerte ruido y la puerta se cerró, todas las mujeres y los niños se descontrolaron, yo me abracé muy fuerte a mi madre y a mis dos hermanos, solo oía fuertes ruidos y unos tremendos llantos. Mis hermanos, mi madre y yo empezamos a llorar, estábamos todos muy desesperados. Se abrió una tapa del techo y un hombre con una mascarilla vertió un gas verdoso que nos tapó a todos.
Yo, Luciana Madeleine, ¿Por qué iba a merecer este castigo? ¿Por qué la sociedad es tan cruel?
Sara Méndez Ramos 3º ESO

¡Qué horror!

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/may/12.asp

Eran  mujeres y niños, y pese a sus múltiples esfuerzos no podían ocultar que eran judíos, por eso formaban parte de la cola de presidiarios que esperaban su turno delante de una cámara de gas. Allí en aquel descampado empezaron a sentir pánico y horror, se miraban unos a otros, preguntándose, ¿Por qué habían sido elegidos?, ¿no eran aptos para el trabajo? , ¿No servían para nada? o ¿solamente era mujeres y niños indefensos?
¡Qué HORROR!

Alejandra Vega Rodríguez 4º ESO

Uno de los peores días de mi vida

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/april/08.asp

Cuando me llevaron a aquel campo de concentración no sabia bien lo que iba a pasar, seguramente no era nada bueno ya que nunca nos trataban bien aquellos señores.
Cuando nos bajaron de los camiones yo solo pude ver a gente desesperada porque las habían separado de sus familias, también veía como aquellos señores maltrataban a todas las personas, yo tenía miedo no quería estar en ese lugar.
No entendía por qué aquellos señores nos tenían tanta manía, si nosotros somos personas igual que ellos y deberíamos tener todos los mismos derechos, aunque eso no fuera así.
Yo estaba sola, no tenía a nadie de mi familia porque nos habían separado, no sabía que hacer... estaba desesperada, quería morirme para que esta pesadilla pasara.
Fue uno de los peores días de mi corta vida.
Andrea Blanco Alonso 4º ESO

Nuestra sinagoga está ardiendo...

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/november/04.asp

Nuestra sinagoga está ardiendo, es la terrible noche de los “cristales rotos”, han roto los cristales de todos nuestros negocios, las escuelas, nuestras sinagogas… estamos desesperados, no sabemos que hacer...
Pero decidimos ir al lugar que creemos que nos sentiremos más protegidos, pero no, ya han roto los cristales, estamos desesperados, los nazis han acabado con lo que más queríamos, han destrozado familias, viviendas…
Poco a poco nos iban matando, llegando a tal punto en el que nosotros mismo lo hacíamos para no sufrir más y no ir a los campos de exterminio ,   es muy duro ver a tus seres queridos quemarse, morirse…
Hoy en día tengo la suerte de poder contarles a mis nietos , hijos , vecinos y amigos , todo lo que fue aquello , lo mal que lo pasé , lo mucho que sufrí , lo mucho que tuve que luchar para poder sobrevivir , esos recuerdos que noche a noche me persiguen al acostarme y que sólo al levantarme puedo ver que sólo a sido un sueño , nada más que eso , que todo ya ha pasado , que no voy a sufrir más , que las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana y por eso , se ha de vivir cada día como si fuese el último , rodeado de tus amigos , familiares y seres queridos .
Es muy triste pensar en las pocas personas que podemos contar todo esto , en esas que luchamos y conseguimos sobrevivir , de una manera u otra , pero lo conseguimos , lo logramos y estoy muy contento , las penas y las tragedias vividas en aquel entonces , ya pasaron a otro plano , aunque nunca las olvidaré , ahora he de estar feliz , y luchar por la vida .
Lidia Villar Carro 4º ESO

Ese día...

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/february/03.asp

El día 8 de Septiembre de 1939 empezó la terrible pesadilla para muchos judíos, ese día empezaron las persecuciones y los decretos hostiles hacia los judíos. Estas personas habían sido reunidas junto con hebreos y otros refugiados de ciudades en una especie de barrio para ellos. Un día fueron reunidos todos ellos en una plaza con maletas en las cuales llevaban ropas y un poco de comida, en ese momento todos estaban aterrorizados, ya que allí mismo a los enfermos y débiles se les fusilaba. Los deportados fueron llevados al gueto de Varsovia y convertidos en refugiados del seno de una población en la que ya abundaba el hambre, las enfermedades y la pobreza. Centenares de los refugiados murieron en el gueto de Varsovia durante el año 1941.Aquellas personas que no murieron de inanición o por causa de las epidemias fueron enviados al campo de exterminio de Treblinka durante la gran deportación del gueto en el verano de 1942, ese día comenzaba una nueva pesadilla para muchas personas.

Paula Sal Rodríguez 3 ESO.

¿Por qué yo?

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/july/07.asp

El 22 de junio de 1941 llegaron a Vinnitsa, Ucrania, donde yo vivía, las Waffen SS. Las Waffen SS eran el cuerpo de combate de élite de las Schutzstaffel (más conocidas como las SS, o escuadras de protección).
Cuando las Waffen SS llegaron a Vinnitsa nos reunieron a todos los judíos y nos llevaron al bosque donde cavaron una fosa común y nos empezaron a fusilar. Mientras me llegaba el momento solo podía rezar ,pero cada vez me asustaba más al ver los cadáveres amontonados en la fosa. Cuando me iban a fusilar y estaba sentado en el borde de la fosa, sólo me podía preguntar ¿Por qué nosotros? ¿Por qué yo?
Belén Menéndez González 3º ESO

Cerré los ojos y...

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/may/06.asp
El nueve de Mayo de 1942 fuimos llamados por guardias del ejército Nazi, entraban en nuestras casas nos mandaban coger lo básico, sin saber adonde íbamos con la esperanza de que no pasara nada y que todo aquello terminara ya, esperando en aquellas largas colas pensando en todos los buenos momentos de la vida y preguntándonos  por qué a nosotros, ¿no somos personas como ellos?. Una vez nos llegara nuestro turno nos pedían nuestros nombres y nos mandaban subir al tren, en aquellos vagones que eran oscuros con gran suciedad. Tras un largo viaje llegamos a nuestro destino,  nos mandaron bajar había unos guardias que nos llevaron a un sitio en el que nos íbamos a duchar nos quitamos las ropa y entramos, allí dentro todo estaba oscuro no se veía nada de repente se abrió un ventana encima de nosotros y empezó a caer una cosa muy extraña entonces cerré los ojos y…

Elena Suárez Ferreira 3º ESO

¿Qué debía hacer?

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/november/09.asp

Aquella  mañana del 27 de noviembre de 1941, había cumplido 10 años, mi madre me había hecho un regalo muy bonito y se lo agradecí, pero me asomé por la ventana de mi casa y vi como los nazis estaban llevándose a la gente del pueblo para llevárselos a otro lugar, cuando de repente escuché los gritos de mi madre ya que un grupo de nazis había entrado en nuestra casa. Rápidamente mi madre fue a por mí y me escondió en el baño para que no me llevaran. Al pasar unos minutos decidí salir de mi escondite y pensé que nunca mas volvería a ver a mi madre por lo que me puse muy triste, pero pensé que aunque me quedara encerrado en casa las cosas no cambiarían y pronto vendrían a por mí, por lo que decidí ir en busca de mi madre.
Tras caminar un rato vi a lo lejos como los nazis se preparaban para llevar a los judíos en un tren, pero debía seguir buscando. Al acercarme al tren un grupo de nazis me vio, venían a por mí, ¿qué debía hacer? era subir al tren o dejarme atrapar por los nazis, decidí subirme y allí estaba mi madre, preocupada y asustada, al verme se alegró mucho, pero a la vez se enfadó por verme allí y por a ver salido del escondite ya que estaba condenado al sufrimiento y a la segura muerte que me esperaba en el final del recorrido del tren.
Enrique Martínez Rodríguez 3º ESO

Conseguimos escapar del infierno

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/november/09.asp

Aquel 27 de Noviembre de 1941, nos deportaron a los judíos de Wuerzburg a un campo de concentración en Nuremberg, Langwasser y de allí a Riga, Letonia. El traslado fue muy duro, nos trataban fatal. En los vagones de tren hacía mucho frío, así que todos nos juntábamos en una esquina y nos abrazábamos para entrar en calor.
Algunos trataban de escaparse, pero aún así no lo conseguían, y se arriesgaban a que los mataran. No teníamos ni  idea de adonde nos llevaban.

Al llegar al campo de concentración, nos separaron en grupos, los hombres para un lado y las mujeres por otro, los niños pequeños se iban con los hombres y las niñas pequeñas con las mujeres. A las mujeres embarazadas las mataban, porque no rendían tanto como las otras. La comida allí, era escasa, casi no nos daban nada, pero sobrevivíamos. Se suponía que allí nuestra vida sería mejor y que tendríamos trabajo, o al menos eso nos prometieron, pero todo fue una mentira para deshacerse de nosotros.
   

 Una judía que ocultaba su embarazo y yo decidimos fugarnos, y aunque las otras personas que lo intentaron, no tuvieron éxito, ella y yo sí lo tuvimos, conseguimos escapar de ese infierno, y contarle al mundo entero nuestra historia.

Amanda Rodríguez Alonso 3º ESO

Yo me preguntaba...

 http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/november/11.asp
Aquel día del mes de Noviembre yo me preguntaba dónde iban todas esas personas con sus escoltas armados con armas de fuego también me preguntaba por qué se dirijan para el norte donde estaban esos campos cerrados por altas verjas electrocutadas con un  alambre en lo alto. Yo me dirigía a la sinagoga de Siegen – Alemania- la verdad es que me quedaban días de viaje debido a que estaba en Bélgica no me gustaría pasar por el mal trago que estaba pasando esos pobre judíos sin razón alguna, bueno, yo como soy cristiano, pero no practicante, prefería no saber nada de eso. Desde luego esos nazis no tienen derecho a eliminar a todos esos pobres judíos. Sin duda alguna yo creo que los nazis tenían una enfermedad grave o una obsesión. No recuerdo mucho de ese día pero hacía mucho frío y estaba empezando a nevar. Bueno, yo seguí mi camino hasta que tres días después llegue a  Alemania y me encontré todos los edificios destruidos y la gente llorando sin saber donde ir. Me acuerdo que había un niño preguntando por su mamá y un camión ardiendo, pero yo no me creía lo que estaba viviendo… Al final llegué a la sinagoga, que también estaba ardiendo.
Marcos Flórez Sal 3º ESO

Chelmo

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/august/13.asp
Era Enero de 1942, hace mucho frío. Miles de nosotros fuimos deportados hacia Chelmno.  Nosotros viajamos en tren durante varios días, y sus correspondientes noches. Cada vagón lo abarrotaban muchas personas tumbadas encima de su equipaje. Si nosotros supiéramos adonde nos dirigíamos seria un verdadero caos. Si oyéramos el sonido de Chelmno nos sentiríamos paralizados, horrorizados, ese nombre evocaría las más terribles atrocidades: Cámaras de gas, hornos crematorios y el exterminio. Todos creeríamos que nuestro destino sería una fábrica de municiones o un campo de trabajo, donde, simplemente, se nos obligaría a trabajos forzados. Pensamos que si trabajábamos duro volveríamos  a vivir una vida normal, pero por desgracia no fue así. La mayoría fueron directos a la cámara de gas, pero algunos sobrevivimos “milagrosamente”, realizando alguna tarea en el campo de exterminio, pero al final no nos pudieron salvar.

Omar González Marentes – 3º ESO

Que nunca más ocurra nada parecido

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/may/10.asp
Después de un mes de combates contra los alemanes, ya estábamos cansados, los pocos que quedábamos, teníamos mucha hambre, pero debíamos seguir combatiendo por la libertad de nuestro pueblo, la injusticia que nos estaba ocurriendo por el simple hecho de ser judío. Ya sabíamos que no aguantaríamos muchos días más, pero había que resistir, no se como la mente humana puede llegar a ser tan perversa, no lo entiendo. El 16 de mayo no pudimos resistir más, había llegado nuestra hora, espero que en un futuro no muy lejano la gente reflexione sobre la barbaridad que realizó el imperio nazi y que nunca más ocurra nada parecido.

Samuel Cerredo de la Fuente 3º ESO

Fuego en la sinagoga

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/november/04.asp    
 En esta época  los nazis desatados de ataques de locura  tuvieron la pésima idea de exterminar a los judíos quemándolos  en las sinagogas como  animales. ¿Como se les ocurrirían estas ideas  tan inhumanas….?
Iván Ordoñez Diaz 3º ESO