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viernes, 27 de enero de 2012

LOS ALEMANES MAS CRUELES

http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/01/non_jews_persecution_gallery.asp

En esta foto tenemos a los alemanes mas crueles y peores destinados del mundo , destinados a matar , ¿por qué ?, ¿por qué les mandaban matar?.
De hecho , estos personajes no eran los mas crueles.
Más crueles que ellos , eran sus jefes , los que les mandaban matar, esos jefes eran malas personas , unos crueles que no saben el valor ni “EL SENTIDO DE LA VIDA “ que tenemos derecho a tener todos , en la actualidad , en la mayoría de países ya no se mata , ya no hay personas como estas , pero en otros países , parece mentira pero si las hay , que matan y que mandan matar , se supone que cuando avanzamos en la vida avanzamos a mejor , a hacer un mundo mejor , pero parece que para otras personas no es así y pienso que cada vez que se mata hoy en día a una persona en vez de avanzar , retrocedemos , parece que somos niños pequeños con los videojuegos , matando y matando , pero ¡NO! Ya somos mayorcitos para saber lo que hacemos y para saber que hay que madurar y tener dos dedos de frente , en todo caso opino que a las personas que matan , yo no las mandaría matar , si no que les dejaría bien  claro lo que han hecho y lo que no deben hacer jamás .


BORJA LOPEZ MERILLAS 3º ESO

LA DESAPARICIÓN DE TODO LO BUENO DE LA FAZ DE LA TIERRA.

Melish era un chico judío de nacionalidad alemana. Tenía 15 años y vivía con su familia en un lujoso apartamento de un barrio judío en el este de la ciudad de Berlín.
Su padre era un prestigioso joyero que tenia una de las tiendas mas grandes de todo el barrio y una delas de mas prestigio de todo Berlín. A su tienda acudían mujeres y hombres adinerados, famosos generales y coroneles del ejército y mucha más gente famosa y rica que había en Berlín. Su madre trabajaba en casa de una familia judía que se había enriquecido gracias al comercio de ropa para trabajo. Últimamente se habían hecho muchos encargos para unos campos de trabajo aun por inaugurar.
Semanas más tarde estallo la guerra entre Alemania, Italia, Japón y Rusia contra E.E.U.U., Canadá, Francia, Inglaterra y en menor medida, Polonia. A los pocos días empezaron a cortar en una gran parte el suministro de comida para los barrios judíos y se empezaron a llevar a gente en camiones. Los alemanes decían a la gente que iban a ser realojados en casas al este de Europa hasta que terminase la guerra, también les decían que solo podían llevar una maleta por persona, nada más que con lo imprescindible. La gente se iba feliz al saber que serian realojados en casas nuevas y que irían a sitios desconocidos para ellos, pero todos los que se iban, no volvían y no contestaban a las cartas que sus seres queridos le mandaban. Eso preocupó mucho a la gente. Por si esto fuera poco, los alemanes dieron órdenes de que todos los judíos llevasen un brazalete con una estrella de seis puntas azul sobre fondo blanco, y que los que saliesen a la calle y no lo llevasen, serían encarcelados hasta que un familiar pasara a sacarlo de la cárcel. Días mas tarde, mientras que Melish y su familia escuchaban la radio, oyeron que Rusia acababa de romper la alianza que tenia con Alemania y declararle la guerra, porque no habían respetado lo acordado(acordaron
que una vez que tomasen Polonia, se la repartirían), y que a partir de ese día ,tendrían un aliado menos. Días más tarde, llegaron camiones cargados de soldados alemanes. Los soldados empezaron a registrar las casas y a sacar a la calle a la gente, ignorando como estuviesen o quienes fueran y matando a todo el que se les opusiese o intentase huir. El padre de Melish era uno de los pocos que sabia lo que le hacían a la gente que se llevaban, aunque nunca se lo conto a nadie. El padre e Melish saco una pistola de un cajón y la escondió en su camisa. Cuando llegaron a la calle, el padre de Melish saco la pistola y mató a 5 alemanes antes de morir.Esta es la historia de cómo habían llegado a estar subiendo a un camión para hacer el trayecto de la muerte y nunca más volver a conocer el mundo tal y como era.

Wenceslao 3º ESO

Los habitantes de este mundo no queremos que halla personas que no acepten a los demás.


Es triste que a las personas no se traten a todas por igual, que halla personas que juzguen a los demás por lo que creen, ser de otra raza o solamente de otra religión y decir que son diferentes, pero todos somos iguales tenemos los mismos derechos no debemos hacer que los demás se sientan mal y hacer que dejen de luchar por lo que  creen y por lo que son.

Todos somos iguales y debemos tratarnos como tal.
En esos lugares donde  las personas no permiten que vayan esas otras que dicen no ser como ellos no se para a pensar en el dolor que pueden sentir las personas  rechazadas y que no puedan estar donde quieran, es triste, somos libres y nos tenemos que respetar y tratarnos a todos por igual.

LUCIA 3º ESO

COMO MUEREN LAS HORMIGAS

 http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/03/daily_life_gallery.asp

Estábamos temblando de frío, aunque mi taza contenía un líquido caliente que supuse que era agua. La ropa que mi madre nos dejó cuando nos trajo mientras dormíamos en la acera apenas abrigaba, y el gorro estaba hecho jirones. Mi hermana lloraba en silencio y yo me quedé sentado en el suelo, mirando atentamente a las personas que pasaban, para ver si se daban cuenta de nuestra situación. Pero eso sólo servía para estar allí más tiempo. Nadie en Varsovia en nuestros tiempos se para a preguntar a dos niños en la acera si necesitan ayuda. Nadie se preocupa por nosotros, porque saben que hay un montón de niños más en nuestra situación, abandonados por sus padres que no pueden con la economía familiar. Así que cogí a mi hermana del la mano y comenzamos a deambular por la ciudad.

Varsovia era una ciudad ajetreada, la gente iba de acá para allá en el mercado. El mercado era un lugar perfecto para conseguir algo de dinero. A pesar de mi corta edad me ofrecí en varios comercios como ayudante, me cogieron en un pequeño puesto de verduras. La variedad no era muy escasa, la verdad, había coles, rábanos y remolachas, nada del otro mundo. Me dio un cesto y me dijo que al final de la jornada le llevara las ganancias. Y allá fui, por las calles con un cesto de hortalizas, con mi hermana cogida de la mano. No se vendían muy bien, pero al final del día quedaron tres coles y dos remolachas. Volví de la venta con un saquito lleno de monedas, y de todas aquellas me quedé con unas diez, lo justo para comprar algo para cenar mi hermana y yo.

Pasaban los días, y yo seguía vendiendo verduras, pero cada vez me daban menos monedas, y mi hermana cayó enferma. Le di mi propia comida, le proporcioné agua y le dejé mi parte de periódico sobre el que dormía, pero no mejoraba. Al cabo de una semana, cuando fui a despertarla, no me respondió. La agité y comencé a llorar, porque ya sabía lo que le había pasado. ¿Y qué hacía yo ahora con ella? Me encaminé con ella envuelta en una sábana a una montaña cercana en la que solíamos jugar cuando vivíamos con nuestros padres. Cavé un hoyo todo lo profundo que me permitieron mis brazos, y la enterré allí. Estaba ya caminando por el sendero cuando, de repente, oí un sonido muy fuerte. No venía de muy lejos, así que fui escondido por los arbustos hasta que oí que el ruido aumentaba. Tras un rato allí, comenzaron a sonar gritos suplicando piedad, y otra vez el sonido fuerte. Estaban fusilando a unos hombres que según decían no habían hecho nada. Tenía que hacer algo, no podía quedarme con los brazos cruzados.

Me fié de lo afilada que estuviera mi navaja y salí a todo correr de mi escondrijo, sigilosamente. Los hombres  que mataban no se dieron cuenta, y por suerte yo estaba a su espalda. Caminé de puntillas detrás los hombres y me abalancé sobre uno de ellos, y le clavé la navaja en el cuello. Pronto brotó un chorro de sangre, lo había matado. El otro se dio cuenta de que yo andaba por allí, y me apuntó con su arma. Entonces, los tres hombres que aún no habían muerto atacaron por detrás a mi agresor. Comenzaron a pegarle, y le dejaron inconsciente. Era el momento de huir, y de no dejar pistas por la cuenta que nos traía a los cuatro. Me llevaron a una cueva y me agradecieron una y mil veces que les hubiese salvado la vida, aunque si lo miramos bien, no me debían nada, ellos también me habían salvado la vida. Ahora no nos podíamos dejar ver por las calles de Varsovia, si veían a los hombres los identificaría alguno de los que mataban, y si me veían con ellos automáticamente sería fusilado. Así que nos fuimos de la ciudad. Fuimos de aquí a allí por Polonia, con un destino incierto, sin saber exactamente dónde íbamos, pero seguros de que si nos dejábamos ver, moriríamos como mueren las hormigas cuando las quemas como una lupa: dolorosamente.


ROSALIA 3º ESO

EL ÚLTIMO "PARA SIEMPRE"

http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/05/deportation_gallery.asp
            
     Julia era una mujer de 36 años , tenía dos hijas una de tres y otra de cinco años . Su marido era zapatero y tenía un pequeño despacho en el bajo de su casa , ella era ama de casa como las demás mujeres de esa época. Era una familia judía .
Una oscura noche , mientras cenaban , los nazis golpearon la puerta de su casa y los cogieron a todos menos a la pequeña Rosalie de cinco años que se encontraba en la cama. Los  llevaron a un recinto cerrado en el que se encontraban más judios. La mañana siguiente  Rosalie se despertó y fué a la cocina , en la que normalmente solian estar sus padres , al no ver a nadie comenzó a llorar desesperadamente hasta que llegó una vecina.
La vecina que ya sabía lo que había ocurrido le dijo : -Pequeña , no te preocupes , tu familia se ha ido de viaje , pero tú te quedarás aqui conmigo durante un tiempo.
A la vecina le parecía muy dificil explicarle a una niña la situacón. Entonces al cabo de unos dias la niña le volvió a preguntar y ella se lo explico con un cuento que decía así :
    En un lindo bosque convivian animales de distintas razas y tamaños , pero había unos malvados lobos , que se querian apoderar de él y se comian a todos los que no eran como ellos . Los lobos representaban a los nazis y los demás animales a los judíos.
La niña con los ojos empapados en lagrimas dijo : -¿Quieres decir que no volvere a ver a papá y mamá?
La vecina le dijo que si realmente los quería ver por última vez fuera con ella . Llegaron a un pequeño recinto vallado lleno de multituda de personas . Rosalie lloraba al ver esa desagradable situación en la que se despedían unos de otros. Desde los brazos de la vecina la niña reconoció de inmediato a su madre y hermana pequeña , estas estaban llorando . A su padre ya se lo habían llebado con mucha otra gente a los campos de concentración.
Rosalie grito : - ¡ mamá ! . En ese mismo instante los nazis la cogieron a ella y a la vecina y los enviaron directamente a los campos de concentración , a la niña por se hija de judíos y a la vecina por haberselo ocultado. Julia acabó tirada en el poco sitio que tenía en el suelo llorando .

VICTOR LICENCIN NUÑEZ

HASTA SIEMPRE





 https://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/05/auschwitz_birkenau_gallery.asp


HASTA SIEMPRE
   

Solamente tenía 7 años, los suficientes para darme cuenta de que mi familia no estaba pasando por buenos momentos, para darme cuenta de que apenas teníamos comida en casa, de que apenas entraba luz en mi casa. Ya no jugabamos, ya no reíamos...
    No era como todas las niñas pequeñas de ahora, que tienen juguetes, regalos, una buena casa... y que su mayor sueño era ser una princesa de cuento. Sólo quería ayudar a mi familia, para que así un día todos pudiéamos tener suficiente para comer.
    Todas las mañanas me levantaba temprano para ayudar a mi madre en las tareas del hogar. Ella también trabajaba fuera de casa y casi no podía descansar. Mis hermanos y yo no soportábamos ver a nuestros padres y abuela tan cansados, salían de casa por la mañana y volvían de noche. No jugábamos a gusto pensando en ellos, así que un día empezamos a hablar de nuestra situación mis hermanos y yo. Debíamos ayudar de la manera que fuese a nuestros padres.
    Una de esas mañanas frías, oscuras... me desperté con el sonido de las cacerolas que mi madre utilizaba siempre para hacer el desayuno. Varios minutos después, mis hermanos y yo nos levantamos, desayunamos y vimos como mis padres se iban a trabajar. Salimos tras ellos. Sí, como una persecución como las que hacen los guardias detrás de tí cuando robas un paquete de galletas en la ciudad.
    Llegamos al lugar donde trabajaban, una mina de oro. Por allí parecía haber gente más adinerada que mi familia. Nos colamos en una casa y entre pasillo y pasillo llegamos a la oficina de un hombre con aspecto importante.
    Después de contarle nuestra situación y pedirle trabajo para ayudar a nuestros padres, nos dijo que tenían un lugar mejor para nosotros, con la condición de ir acompañados por un adulto...
- ¡Ya está! ¡Nuestra abuela!
    Corrimos a casa a toda velocidad y metimos todas nuestras pertenencias en una bolsa. Convencer a la abuela no fue fácil, pero ella sabía que era por una buena causa: trabajar para ayudar a nuestros padres y así poder tener más comida.
    Dejamos una nota sobre la mesa:
    "Queridos papis, hemos ido a un lugar a trabajar nosotros, nos lo ha recomendado un hombre con aspecto importante de vuestro trabajo. Volveremos pronto con un poco de dinero y así, mamá, poder hacerte un regalo. Os queremos"
                ---------------------------

    Eran alerededor de las ocho de la tard cuando bajamos del tren. Mamá aún no habría llegado a casa, no era consciente de nuestra marcha.
    Unos señores muy raros guiaban a todos los viajeros a una sola sala. Allí no había luz, sólo se podían palpar unas cuantas sillas. Todos estabamos sentados esperando...
    Pasado un rato, la mamá de los niños llegó a casa. Leyó la nota; ella sabía quienes eran esas personas. Desconsoladamente comenzó a llorar sin consuelo alguno.
    Sólo espero que mamá sea feliz. Hasta siempre.

Claudia Pereira Domínguez 3ºA




Un duro adiós





 http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/04/ussr_gallery.asp


 Un duro adiós


Cuando yo era pequeña, mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida. Cuando fui al colegio, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande. Escribí feliz. Me dijeron que yo no entendía la pregunta. Les dije que ellos no entendían la vida.
El aire frío rozaba mi cara, caminaba deprisa pero apenas sentía los pies, el único calor que me hacía sentir segura, era mi hijo , lo sostenía envuelto en una manta blanca , tenía mucho frío , ni siquiera sus lágrimas eran capaz de resbalar por sus rojizas mejillas . Estaba nerviosa no sabía dónde me dirigía, pero me daba igual, solo me importaba él y que estuviera a salvo, todavía me culpaba de haber abandonado a Jorge allí solo, rodeado de pánico, miedo y lágrimas . Él me prometió que estaría bien que me fuera lejos, que él volvería a buscarme y viviríamos felices como siempre habíamos soñado. Miles de pensamientos divulgaban por mi mente todo había pasado tan deprisa…
No puedo más , mi aliento se agota , hace frío mucho frío las piernas me fallan y caigo al suelo sin soltar al pequeño , me siento y destapo el rostro de Raúl , sus pequeños ojos se abrieron delicadamente , apenas podía moverse , lo volví a tapar y lo abracé con fuerza , me preguntaba que por qué no podía hacer nada para salvarlo , era injusto , puede que tenga miedo de enfrentarme conmigo misma y decir que esto es la realidad , de pensar que puedes ser libre como un pájaro con el miedo de que alguien te encierre en una jaula y después te das cuenta que nunca has salido de esa jaula,
Cogí fuerzas y me levanté  no sé como una cosa tan pequeña podía darte tantas fuerzas, pero empezaba a inquietarme, podía escuchar pisadas y suspiros, no tenía valentía para girarme, sabía lo que había a mis espaldas . Ahora creo que es verdad eso que dicen que uno no entiende la vida hasta que uno no entiende la muerte, por unos segundos muchos recuerdos me vinieron a la mente y me hicieron sentir bien. Todavía podía escuchar como el sonido del rifle hacía eco entre las calles muertas de Ivangord, mi mirada se quedó quieta junto al pequeño , la manta blanca poco a poco se teñía de rojo , lo cogí de la mano , no tengas miedo hijo , nos volveremos a ver , tienes que ser fuerte , él me devolvió una sonrisa rota llena de miedo , me vi entonces a mí misma a través de sus ojos ,  nuestras manos se separaron y cayeron al suelo ,el corazón me chillaba por dentro en venganza de un duro adiós
No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo  conserva todos esos sueños.

Carla Saavedra Álvarez 3ºA

SMARGONSKI




http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/01/intro_gallery.asp

SMARGONSKI

Me llamo Marina Smargonski, nací en Riga, Letonia, el 30 de Agosto de 1938. Mis padres, que son los mejores del mundo y las personas a las que más quiero, se llaman Nahum y Anna. Somos muy felices, yo creo que somos la familia más unida de todas, todo es perfecto.
Un día, mientras ayudaba a mi madre a preparar la cena y mi padre ponía la mesa; se oyó un gran estruendo, como si todos los vecinos salieran de sus casas corriendo calle abajo y gritando. ¿Qué pasaba? Miramos por la ventana y había  mucha gente en la calle corriendo y unas personas que nunca había visto por allí gritando y con pistolas en la mano. Al principio tuve mucho miedo pero mis padres cerraron la puerta con llave y me dijeron que no iba a pasar nada que eso sería una manifestación. Unos minutos más tarde, alguien entró en mi casa a la fuerza, me cogió y me llevo a mí por un lado y a mis padres por otro. Lo primero que hice fue gritar, preguntar y llorar sin parar. Un señor con aspecto desagradable me metió de malas maneras a mí y a niños de mi colegio y de la zona, en un camión. Todo era muy extraño, pero el hombre me dijo que íbamos a un buen sitio, de los mejores de por allí, y que sería una sorpresa.
Todavía  no entendía que hacía allí, con aquellos niños, en ése camión y sobre todo; sin mis padres que era lo que más raro me parecía. ¿Qué hacíamos allí?¿Quiénes eran esos hombres? ¿Por qué unos niños de 3 años de la zona estábamos allí? Algo me decía que lo que estaba ocurriendo no era normal, y lo que más me importaba, no tenía allí a mi familia para resolverme todas estas dudas que se me pasaban por la cabeza.
También pensé, ¿por qué gritaba esa gente en la calle, sería de verdad una manifestación?.¿Por  qué si vamos a un lugar bonito vamos en un camión todos los niños y no todas las familias juntas? Nada encajaba. Mi cabeza a pesar  de tener 3 años, no paraba de darle vueltas a todo aquello.
Llegamos a un campo,  cercado  de vallas y mucha gente con pijamas de rayas. ¿Gente con pijamas de rayas? ¿Qué era aquello? Nunca había visto nada parecido. Aquella gente estaba muy delgada y en sus caras se podía ver el sufrimiento. No me gustaba aquello, me repetía una y otra vez  aquello que me dijo ese hombre, que iríamos a un lugar  bonito y que nada iba a pasar.
Era Diciembre, pleno invierno, y hacía mucho frío. Al principio, estuvimos mucho tiempo en un sitio lleno de gente  en una especie de literas diminutas de madera. ¡Qué frío hacía! Tenían las ventanas abiertas, no nos daban ninguna  manta…Todo  el mundo estaba rezando, y yo con ellos para no ser la única que no lo hiciera. ¡Ya está!¡Todos éramos judíos menos los hombres de las pistolas! ¿Estaríamos allí por ser judíos? Yo creo que sí, y mis amigos también.
Todavía no sé nada de mis padres, tengo miedo de verdad. ¿Y si estaban en aquel lugar tan grande, con tanta gente, y no los había visto? Me puse a buscarlos por todas partes, y nada, definitivamente allí no estaban. Los echaba mucho de menos…De repente, un señor de bigote y con un símbolo  muy raro con dos “S” negras en su uniforme, nos llevó a unos cuántos niños a la calle, bueno al campo que estaba vallado. Nos dijo que nos desnudáramos y como nos amenazaba  con  una pistola, todos lo hicimos. Nos llevó a un lugar lleno de gente muerta, desnuda y amontonada en una montaña de cuerpos. ¡Me entró el pánico!  Uno a uno nos fueron nombrando y  apuntándonos con  una  pistola, nos fueron matando uno a uno.
Cuando  me mataron aquellos hombres; sólo tenía 3 años, no sabía qué era aquello y como niña inocente que era, no supe nada hasta ahora que han pasado los años y me he dado cuenta de todo. Todavía no entiendo por qué acabaron con todos los judíos, no lo sé. Lo que si sé, es que lo que pasó no se lo merece ningún ser humano.
Me llamo Marina Smargonski, y he sido víctima judía de lo ocurrido en aquel año 1941.
 

SOFIA PEREIRA DOMINGUEZ 3º ESO
IES OBISPO ARGÜELLES

Tantas preguntas para tan poca respuesta

 





Tantas preguntas para tan poca respuesta


• ¿Por que por el hecho de ser de otra raza tengo que ser ridiculizado?

• ¿Que derecho tienen a avergonzarme ante otros seres humanos?

• ¿Por que me tienen que castigar con el ridículo?

• ¿No tienen valor para sentarse frente a mi y discutir con palabras?

• ¿Que se creen superiores a mi?

PUES NO TIENEN NADA DE SUPERIORES…

• ¿Que sois superiores a mi por tener una pistola en vuestro poder?

ESO OS HACE SER MAS COBARDES...

 Raúl Calvo Calderón. 3ºB ESO. IES OBISPO ARGÜELLES.                                 




No llegaron a pensar en un futuro





http://www1.yadvshem.org/yv/es/holocaust/about/03/daily_life_gallery.asp


 No llegaron a pensar en un futuro
   
Y  aquí comienza mi pequeña historia.
  
    Todo comenzó  cuando aún era  demasiado pequeño para darme cuenta de que después de un tiempo las mariposas salen de su capullo. En aquel tiempo tenía ocho años.

  Un 29 de Mayo de  1941, algo comenzó a pasar en mis alrededores. A las siete de la tarde, un señor vestido con una indumentaria algo rara, fuera de lo común, llamó a  la puerta y  comenzó a sacar ami familia fuera de la casa. A mí  y a mis hermanos, nos llevaron en un coche mientras que   nuestros padres se iban en otro. Desde aquel día no he  vuelto a saber nada  más de ellos.

   Llegamos  a un gran terreno en el que  había miles de niños. Cuando llegué  pensé
 que  seria un colegio. Pero, me equivocaba, allí los niños trabajaban. Había  cientos de señores vestidos del mismo modo que aquel señor que  nos había sacado de nuestra casa.

   Más tarde, nos fuimos a una especie de habitación en la que había  muchas camas. Nos fuimos a  dormir  sin cenar. Unos señores nos dieron ropa, la  cual aún no nos han cambiado.

  Al día siguiente, a mi y a mis  hermanos nos llevaron a un salón en el que solo había unas mesas en la cuales había varias cosas, como por ejemplo, cordones, una tela marrón y una goma. Estas cosas parecía que fueran  para fabricar zapatos, lo cual nos  confirmaron los hombres poco después: Debíamos fabricarlos para obtener comida.

   A los pocos meses, nos llevaron a una sala en la cual nos encontramos cientos de  niños. Nos han mandado quitarnos la ropa. Yo estoy con mis hermanos pequeños, se lo que va a ha ocurrir por muy joven que sea. Delante, tengo una puerta enorme por la cual salen unos hilillos de humo.
  
   Espero, que esta historia, llegue a manos de alguien que sea capaz de difundirla y dar a conocer  al mundo lo que está pasando aquí para que puedan remediarlo, aunque para mi y mis compañeros ya sea demasiado tarde.
 
   Tras esta experiencia  y con todo lo sufrido, nosotros solo podemos decir que nunca podremos llegar a pensar en un futuro.




Sandra López Macía 3ºA

EL HOLOCAUSTO






http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/01/intro_gallery.asp
              

EL HOLOCAUSTO

La familia Peckel sufrió mucho por ser judío en aquella época en la que los judíos eran perseguidos por los nazis.
La pequeña Paulina Peckel nació en 1897 en Inse, Alemania. Fue perseguida por los nazis por eso se tuvo que mudar con su marido Frania Kalter y con su hijo Adolf.
Poco después la pequeña familia seria  deportada y poco después de ser deportados perecerían todos.
Esta fue una mala guerra ya que se perseguían mucho a los judíos para ser atrapados y darles captura para trabajar en un campo donde poco después los matarían.



MARCOS 3º ESO

¿Y qué?

http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/04/baltic_gallery.asp


¿Y qué?

         Todas esa personas, con toda una vida por delante, con sus familias y todos sus amigos, muertas.

       Y muertas no por haber hecho algo que les condenara, sino, simplemente por sus religiones, por  no compartir sus opiniones con el resto, por ser ''diferentes'', según los otros.

         ¿Y qué?, y qué, que no sean como los otros, y qué, que no piensen igual o nocrean en lo mismo.

         Afortunadamente, en la actualidad todo ha cambiado, no importa ni el color de piel, ni la religión, ni la forma de pensar, ni nada de eso. Pero hace tantos años, la democracia era un error, un gran error, donde te condenabas a muerte simplemente por querer tener libertad de expresión. Lo que ahora yo opino que es  fundamental para una buena convivencia y para entender y conocer mejor a los demás.

         Y no puedo evitar el pensar en esas personas que perdieron su vida por eso. Y siento una gran impotencia, porque ya, no se puede hacer nada.

         Aunque sino hubieran muerto de esa forma, ya hubieran muerto, porque ya ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero habrían podido pasar y aprovechar mejor el tiempo junto a todas esas personas que tanto les querían.





DENISSE 3º ESO

UNA ORQUESTA ACOMPAÑA A LOS CONDENADOS A MUERTE




 htt://wwwl.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/06/camps_gallery.asp

UNA ORQUESTA ACOMPAÑA A LOS CONDENADOS A MUERTE

UNA ORQUESTA AUSTRIACA DESPIDE A SUS VECINOS JUDÍOS CON UNA HERMOSA SINFONÍA
Desde el año 1933(año de de la llegada al poder de Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Adolf Hitler) la población de creencia judía sufrió la pérdida de estos como trabajadores y como ciudadanos debido a la ideología del partido alemán dirigido por Hitler que empezó con su plan de echar a los judíos, el cual no solo afecto a Alemania sino a países vecinos.
Durante esta etapa muchos países europeos cercanos a la Alemania nazi apoyaron en su gran parte al partido de Hitler como es el caso de algunos de los partidos austriacos.
Uno de los actos más emotivos del movimiento nazi en Austria es el acto realizado el día 30 de julio de 1942 por una orquesta austriaca en el campo de concentración de Mauthausen.
Maximiliane Lorenz (músico de gran importancia nacido en Viena) contacto con lukas Fritz amigo suyo y que vivía en el sur del país y le indujo la idea de componer una canción de despedida para ellos porque en su opinión era una gran injusticia.
El día del fusilamiento la orquesta hizo su aparición emocionando a los amigos de los que iban a ser fusilados entrando en la historia como una de las primeras rebeliones contra el movimiento nazí.




VERONICA ALVAREZ GARCIA 3ºESO

El pasado es algo que a muchos nos avergüenza





http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/04/ussr_gallery.asp



El pasado es algo que a muchos nos avergüenza


El pasado es algo que a muchos nos avergüenza pero quizás a esos alemanes llamados nazis sea a los que más, aunque todavía a día de hoy quedan restos de esa gente.



Quizás aquella gente no quería hacerlo, quizás estuviera a las ordenes de otras persona superiores, pero esas solo son suposiciones.


Pero solo de pensar en aquellas personas apunto de ser fusiladas en zanjas, mujeres, niños, incluso bebes.


Hoy en día te hace pensar e incluso preguntarte ¿Porque solo por el hecho de pensar diferente? ¿Por ser de otra raza? ¿Por ser de otro color?


Lo peor es que incluso hoy en día sigue sucediendo, esto con diferentes medios. Aunque la gente se empeñe en decir lo contrario, se creen que somos tontos, o que no vemos lo que pasa.


Esto solamente es una reflexión de lo que pasaba y desgraciadamente hoy en día sigue pasando.








DOMINGO CABO GONZALEZ 3º ESO

“A punto” de hacer algo que no quiero.

http://www1.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/04/ussr_gallery.asp


“A punto” de hacer algo que no quiero.


¿Por qué les tengo que matar? ¿Qué han hecho? Si a mi no me han hecho nada ¿Porque les tengo que matar? Son seres humanos, tienen derecho a la vida, como yo y como todo el mundo.

Por el hecho de ser de otra religión, de otro color, de no tener los mismos pensamientos no se les puede hacer esto.
Si a ellos les hacen esto por no pensar igual, a mí también me lo tienen que hacer porque no  comparto su opinión, su pensamiento.

No quiero disparar, pero debo de cumplir mis órdenes, no somos más, ni más guapos ni más feos, ni más altos, ni más bajos, ni más listos, ni más tontos, etc… En todas las razas hay varios tipos de personas, hay una gran variedad de físicos, de pensamientos, no hay nada igual, puede que si muy parecidos, pero nada igual.



Guillermo Flórez García     3º ESO  IES Obispo Argüelles.

jueves, 26 de enero de 2012

LA VIDA…




                                        
   LA VIDA…

Esos ojos claros esa mirada perdida en el horizonte
malditos días rojos de dolor y sufrimiento,
de miedo y templanza, cobardía y honor.
Una vida llena de ilusión perdida en esas manos
esas manos llenas de terror al ver que otra,
otra dulce y pequeña niña con su mirada
esa mirada una mirada que lo dice todo.
En una sola palabra, nunca te lo perdonare.
Pobre soldado inocente nunca se imaginará el daño,
el daño que sufrirá al pensar que cada niña muerta
será un hueco oscuro  en sus pensamientos.
Dolor se cierne sobre el, quizás solo quizás,
Se salve de ese dolor tan profundo
en el fondo de su corazón rojo
como la sangre derramada por sus manos.
pero no tiene oportunidad,
los ojos de esa niña,
siempre estarán en lo mas oscuro de su corazón
una bala lo arreglaría todo pero no una vida perdida,
en el horizonte . En el horizonte tu sangre derramada
veras ya que siempre en tu oscuridad la veras.
Te queremos Marina Smargonski.

BORJA REDONDO 3º ESO