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viernes, 27 de enero de 2012



No sabía muy bien lo que hacía allí tras unas verjas y miles de personas queriendo escapar. Estaba con mi madre en casa, ella preparaba la comida del medio día, cuando de repente, asaltaron la vivienda varios hombre armados diciéndonos que teníamos que irnos con ellos. Mi madre, asustada, cogió a todos mis hermanos, empezó a gritar e intentó escaparse de ellos, pero no sirvió de nada. Varias docenas de hombres se encontraban en la plaza del pueblo dispuestos a llevarnos a un lugar desconocido. Nos mandaron subir a un camión grande, las mujeres no paraban de llorar y de preguntar por la familia que no habían encontrado. Tras varias horas, llegamos a un descampado, un lugar aislado donde nadie podía vernos. El recinto estaba rodeado de alambre, y por más que lo intentásemos no podríamos escapar. Nuestras caras eran espeluznantes, nuestro destino ya no estaba en nuestras manos, sino en el de aquellos hombres que nos iban a dejar marca hasta el día nuestras muertes, sin imaginarnos que ese día llegaría antes de que nadie lo esperase.

Gloria Martínez González  3º ESO


Durante aquellos tiempos tan duros lo único que importaba era salvar la vida, cosa muy difícil para muchos millones de personas. La gente, al ser obligada a abandonar  su casa de toda la vida, se iba con el miedo y con casi la plena seguridad de que jamás volverían; que la gente que estaba por encima de ellos les haría sufrir lo insufrible y que padecerían hasta el final de sus días.

María Fernández Villar- 3º B


Cada vez que me acuerdo del sufrimiento de miles y millones de personas; y en especial de este niño, al que mataron con apenas cuatro años delante de mí, y que les daba igual lo que fuese o lo que sufriese con tal de acabar con su vida no me lo puedo creer. Y es que, en el pensamiento que tengo yo como persona, no acabo de encontrar la manera y la forma de entender  por que aquellas personas querían acabar con la vida de estos seres indefensos mediante tales atrocidades. Cualquier persona se merece vivir una larga vida llena de felicidad y buenos momentos, y este niño no lo consiguió.

Jenifer Cancelos Fernández  3ºESO


Esta foto resume el origen del holocausto, el odio que tenían los alemanes a los judíos, únicamente por tener
distinta religión y distintas costumbres. No solo los humillaban, si no que los retenían, los separaban de las familias, les hacían pasar hambre y por último los mataban. Esto ocurrió por las ideas de unas cuantas personas, que impulsadas por el poder, pensaban que podían hacer lo que quisieran. Espero que estas imágenes no se vuelvan a repetir.

Raúl González Reigada 3º ESO


En estos niños se ve el sufrimiento y el miedo a su muerte, estos niños tuvieron suerte al ser liberados pero…… ¿y los otros? Muchos niños fueron ejecutados por diversión o por las ansias locas de ver matar a un niño inocente.
Esto pasó una sola vez y nadie quiere pasar por lo que estos niños y no solo niños: hombres, mujeres, ancianos… que tuvieron que ver como familiares, amigos, fueron asesinados a sangre fría.

José Antonio Cascudo González 3ºA


Somos 13.000 judíos asesinados por militares y policías. ¿Por qué? ¿Por ser judío? Cuánto racismo oculta la gente 2.430 y 2.590 judíos fuimos deportados a Calarasi y más 1.400 judíos  fallecieron durante el trayecto. Golpes, calor, sin comer ni beber. Cuando nos deportaron a Calarasi estábamos  como no… siempre vigilados por alemanes. ¿Por qué nos tenían tanto odio? ¿Se creían ellos los mejores?, no sé  si por matar a gente inocente ellos se alegraban o no... Pero  hoy todos los que estamos aquí, todos los supervivientes estamos agonizando por las vidas que se cobraron. Familias destruidas por el dolor de una muerte injusta. No tenemos muy buena ropa,  y además caminamos descalzos por el suelo… ¿Esto es vida? Me pregunto yo... claramente no... Separan a las mujeres de sus hijos y de su familia. ¿Qué harían ustedes si están en mi  lugar?


Mirella  Rodríguez Gamonal 3º ESO



Tengo miedo mamá, por lo que puede suceder a partir de ahora, estamos esclavizados a recoger frutos de una tierra muy pobre ¿y si fallecemos… a donde nos llevarán? Luego nos quemaran y expulsaran nuestros restos por el campo de exterminio.

Natalia González Antón 3º ESO


“Hace días que no veo a mis padres, la última vez que los vi mi mamá lloraba. En este sitio no me dejan jugar ni estar con otros niños. Estamos todos desnudos y nos llevan hacia un acantilado. Los soldados levantan sus fusiles y disparan” Esto era lo que pensaba Velvele, un niño judío, antes de que lo asesinaran en la masacre de Babi Yar. Es la catástrofe vista desde la inocencia de un niño.

Eva Bueno Bermúdez 3ºESO

parhttp://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/february/05.aspa calzar.

Una niña que no tiene zapatos.
Que está muriendo de hambre.
La niña es judía, su padre se murió por los nazis, su madre y sus cuatro hermanos están heridos.
Y está pidiendo comida y dinero para sanarlos.

Belén Martínez González Merás  3ºESO


Ver a mi padre desnutrido, débil, se estaba volviendo loco. Me dejó un trauma de por vida. Yo conseguí escapar de aquel infierno, él no. Él se quedó allí para siempre, ni siquiera lo pude ver en los últimos días de su vida. Mi madre, que no era judía, nos abandonó, nos dejó a nuestra suerte para irse con los “suyos”, los de su raza. Mi padre no consiguió olvidarla, se fue sin volver a verla y eso, seguramente, era una de las causas de su debilidad. Perdió la esperanza el primer día de llegar a ese horrible lugar, si hubiera querido seguir viviendo habría escapado conmigo y con los demás. Esta es la única imagen que conservo de él. Cada vez que la veo me acuerdo de él y de todas aquellas personas que sufrieron esa gran injusticia. La de morir por ser judíos.

Andrea Arruñada Dorado 3ºESO

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/this_month/january/04.asp

Estas imágenes siempre entristecen a la gente, no entiendo como alguien puede destruir algo valioso para una religión.

Alejandro Álvarez Peña 3ºA



Recuerdo ese 4 de Marzo de 1943 como uno de los días más tristes de mi vida. Cuando mi madre me dijo que nos íbamos yo me alegre pensando que iríamos a un sitio mejor, pero cuando llegamos me encontré a gente muy triste entonces yo me empecé a asustar. Cuando llegamos a aquel campo me separaron de mi madre entonces empecé a llorar, unos señores me pegaron y me dijeron que no llorara. Días más tarde nos llevaron a una nave muy grande y desde que sucedió eso ya no recuerdo nada más…

Alejandro López Méndez. 3º ESO

jueves, 26 de enero de 2012




En esta fotografía se puede apreciar en los ojos de los niños su miedo debido a que no saben hacía donde se dirigen y lo que les va a pasar allí. Además de los niños hay mujeres las cuales no pueden mostrar sus sentimientos para no asustar a sus hijos.

Verónica López Iglesias 4º ESO



Un soldado asesina brutalmente a una mujer y su hijo que, temerosos y resignados, esperan su fatídico final.
Parece mentira lo mezquinos que pueden llegar a ser los humanos, simplemente no debería ocurrir nunca más.

Sergio García Valdés 4º ESO


Los cuerpos sin vida yacían en el suelo mientras los soldados, con sangre fría, los apilaban y quemaban sin remordimiento alguno.


Diego Arias 4º ESO


Debe de ser bastante triste para una persona judía, que se le juzgue por su religión y más todavía que al pasar por delante de una tienda, en el escaparate ya te digan que ni siquiera te permiten entrar en el local.
Un buen ejemplo, lamentablemente, es en la película de “La vida es bella” en la cual el niño pequeño le pregunta a su padre porqué a ellos no les dejaban entrar en una tienda solo por ser judíos, y el padre tenía que ingeniárselas para no contarle al niño la realidad.


Iván Menéndez Suárez   4º ESO




En esta imagen se ve la ceremonia de la quema de libros. Estos libros era injustamente quemados, solamente porque sus autores pertenecían a una religión diferente a la suya, los autores eran judíos. Y algunos otros fueron quemados porque a pesar de que su autor no pertenecía a esta religión decían que tenían espíritu o un pensamiento judío. En esta fotografía se refleja el odio que los nazis tenían a los judíos sin razón alguna y también el ansia que tenían por deshacerse de todos las cosas relacionadas con ellos.

Eva Fernández Fernández 4º ESO



Cuando vi la sinagoga  quemándose me entraron ganas de llorar, no me parece bien que quemen los templos de los de otras religiones.

Saúl Suárez Moreira 3º ESO

Los ojos de esta niña están apagados, ¿Qué estará haciendo?, ¿estará divisando el paisaje a ver si ve a algún hombre con buen corazón que viniese de algún país que no fuese aquel para traerle la comida?
Tanto la niña que esta de pie como la que esta sentada mirando para el infinito tienen los ojos desmoralizados, mientras que otras personas, más mayores que estas dos niñas que se divisan al fondo están contentas. ¿Qué significara este cambio de humor de unas personas a otras?

Patricia Iglesias Díaz  3º ESO



Recuerdo el 7 de agosto como si fuera ayer. Todos nosotros reunidos en aquella plaza mientras aquellos dos pobres e indefensos hombres eran maltratados y asesinados ante nuestros ojos. Las familias de ambos estaban destrozadas observando aquella injusticia. Los  nazis decían que esperaban que eso nos sirviera de ejemplo para todos aquellos que se revelaran. Después de que acabaran con la vida de aquellos dos indefensos y pobres hombres vinieron a por todos nosotros. Aquellos minutos me parecieron eternos. Los nazis me perseguían y pegaban y yo intentaba escapar. Levantaba la cabeza y lo único que veían era sangre y armas, banderas nazis y aquellos dos pobres jueces ahorcados. Los nazis se reían mientras nos perseguían y atacaban con sus armas. Yo intentaba escapar y encontrar a mi padre pero no lo veía. El miedo se apoderaba de mí y no sabía que hacer. Tenía ganas de llorar pero no podía porque tenía que escapar de los nazis. Aquel día, 402 judíos fueron asesinados, entre ellos mi padre. Yo por suerte me salvé pero ese no fue el final de aquella gran injusticia. Al día siguiente…

Óscar Iglesias Fernández 3º ESO